¿Quién recogerá las aguas de dolor
que emanaron de mis ojos
y que fueron destiñendo mis labios rojos?
¿Quién me devolverá mi melodiosa voz
con la que le cantaba al amor,
imitando al Ruiseñor?
¿Quién volverá a sembrar rosas sin espinas en mi jardín
donde aún escucho el trinar del colibrí
que añora la presencia de sus diosas?
¿Quién quitará las nubes negras que oscurecen mi cielo azul de primav…