Entonces se buscó un líder.
No cualquier líder.
Uno distinto.
Uno que llegara
cuando el miedo cerraba las puertas,
cuando el cansancio vencía la voluntad,
cuando pensar comenzaba a parecer peligroso.
“Se buscó un líder diferente
sin saber quién lo enviaba.”
Y allí,
sin que nadie escuchara el ruido de las cadenas,
comenzó una de las tragedias
más antiguas del hombre.
Porque el que se siente perdido
busca a alguien que le diga
hacia dónde caminar.
El que tiene miedo
busca una voz
que le prometa seguridad.
El que está cansado de decidir
entrega sus preguntas
a quien decide por él.
Y así, poco a poco,
sin barrotes,
sin látigos,
sin cadenas visibles,
el hombre entregó su voluntad.
Hasta que un día
descubrió la verdad:
“Nos volvimos esclavos
y buscamos amo.”
No siempre la esclavitud
comienza con una cadena.
A veces comienza con una promesa.
Con una palabra hermosa
pronunciada en el momento exacto.
Con un discurso
que convierte el miedo en esperanza
y la esperanza en obediencia.
A veces comienza
con el deseo legítimo
de encontrar orden
en medio del caos.
Y otras veces comienza
de una manera mucho más silenciosa:
cuando dejamos de preguntar.
Cuando dejamos de mirar
quién sostiene la mano
que nos conduce.
Cuando dejamos de preguntar
qué hay detrás de la voz
que promete salvarnos.
Cuando entregamos nuestra conciencia
a cambio de tranquilidad.
Porque ningún amo
necesita cadenas
cuando consigue
que el esclavo ame sus cadenas.
Y ningún poder
necesita obligarnos
cuando consigue
que defendamos voluntariamente
aquello que nos somete.
Por eso, quizá,
el verdadero peligro
nunca fue encontrar un líder.
El verdadero peligro
fue dejar de preguntarnos
quién era aquel
a quien estábamos entregando
nuestra voluntad.
Y cuando el hombre
ya no pregunta,
otro responde por él.
Cuando ya no piensa,
otro piensa en su nombre.
Cuando ya no escucha,
otro habla por su conciencia.
Cuando ya no decide,
otro decide su destino.
Entonces queda solamente
una pregunta, pequeña como una semilla,
pero capaz de romper
los muros de cualquier imperio:
¿A quién estamos entregando
nuestra libertad?
Y quizá la tragedia
no sea haber buscado un amo.
Quizá la tragedia mayor
sea haberlo llamado
libertad.
RED DE INTELECTUALES, DEDICADOS A LA LITERATURA Y EL ARTE. DESDE VENEZUELA, FUENTE DE INTELECTUALES, ARTISTAS Y POETAS, PARA EL MUNDO
| 1 |
CIERTAMENTE. |
| 2 |
LO MEJOR |
| 3 |
DISFRUTE |
| 4 |
LO QUE SIENTO |
| 5 |
FERVIENTES DESEOS |
| 6 |
REGALO MUSICAL |
| 7 |
SEGURO |
| 8 |
REGOCIJO |
| 9 |
DESPUÉS DE LOS 83 |
| 10 |
CONEXIONES |
Ando revisando cada texto para corroborar las evaluaciones y observaciones del jurado, antes de colocar los diplomas.
Gracias por estar aquí compartiendo tu interesante obra.
http://organizacionmundialdeescritores.ning.com/
CUADRO DE HONOR
########
© 2026 Creada por MilagrosHdzChiliberti-PresidSVAI.
Con tecnología de
Insignias | Informar un problema | Política de privacidad | Términos de servicio

¡Tienes que ser miembro de SOCIEDAD VENEZOLANA DE ARTE INTERNACIONAL para agregar comentarios!
Únete a SOCIEDAD VENEZOLANA DE ARTE INTERNACIONAL